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informe
Encuentro Científico Internacional de Verano
- eci 2006 reunió a más de 300 destacados expositores deL Perú y el
mundo Secretos de la
ciencia Gracias a los ECI anteriores se
desarrollaron proyectos de gran envergadura como el iniciado por el
más destacado científico peruano en el exterior, Carlos Bustamante.
Se trata del Instituto Internacional de Investigaciones para el
Perú, por el que nuestro país accederá a equipos para hacer análisis
individuales de genomas y cromosomas
Para Modesto Montoya, presidente del Instituto Peruano de Energía
Nuclear (IPEN) y principal promotor del encuentro, el ECI además de
refrescar los conocimientos en ciencia de los asistentes tiene
valores mayores. Se menciona, por ejemplo, establecer lazos de
cooperación entre centros mundiales de investigación e instituciones
peruanas, a fin de llevar a cabo proyectos de interés para el país;
así como promover –mediante instituciones nacionales– la
recuperación de talentos residentes en el extranjero. “Así, estos
encuentros no sirven sólo para la difusión de nuevos conocimientos,
sino también para que su aplicación resuelva problemas del Perú. Es
decir, para el surgimiento de planes concretos, que se hagan
realidad gracias a la cooperación internacional.” El investigador
contó que en esta oportunidad el proyecto nacido del ECI es la
instalación de un laboratorio nacional de imágenes de células vivas,
que cuenta con el apoyo del IPEN y las universidades Cayetano
Heredia y Nacional de Ingeniería (UNI), así como la universidad de
Harvard. Su puesta en práctica tendría un costo aproximado de un
millón de dólares. Otro efecto positivo del encuentro, aseguró
Montoya, es la instauración de un centro nacional en el que se
generarán materiales con valor agregado como resultado de las
gestiones de científicos ingleses, el destacado investigador peruano
Fernando Ponce –quien trabaja en al universidad de Arizona (Estados
Unidos)– y el IPEN. Cabe destacar que el ECI es coorganizado por
las entidades (universidades, instituciones u asociaciones) de
ciencia y tecnología más importantes del Perú, y que su realización
es oficializada por el Ministerio de Relaciones Exteriores mediante
resolución ministerial. Es en este marco que la ciencia y la
tecnología son vistas como base para el desarrollo de las naciones,
sobre todo cuando la empresa y la academia se unen para que el
potencial humano exprese su creatividad en productos competitivos en
el mercado globalizado.
Más de 300 El ECI de verano 2006 tuvo en esta oportunidad más
de 300 expositores, quienes disertaron sobre física, matemáticas y
química; ciencias agrarias y alimentarias; ciencias de la Tierra,
atmósfera y espacio; tecnologías de la información y comunicación;
ciencias biológicas; ciencias de materiales, ingeniería y energía;
ciencias ambientales; ciencias de la salud; así como ciencias
sociales y educación. A fin de llegar a un mayor público, las
exposiciones se efectuaron en cinco sedes: el gran teatro de la
Universidad Nacional de Ingeniería, el centro de convenciones
internacionales del Inictel, el Colegio de Ingenieros del Perú, el
Colegio Médico del Perú y la Escuela Superior de Guerra Aérea de la
FAP. Por su parte, las plenarias y mesas redondas se realizaron
en el gran teatro de la UNI.
Descubrimientos El Encuentro Científico Internacional de
verano fue escenario, como en sus versiones anteriores, de la
presentación de estudios de gran trascendencia, como la del doctor
en geología Víctor Carlotto, quien expuso los resultados de las
investigaciones hechas a la ciudadela de Machu Picchu, tras la
anunciada amenaza de un gran deslizamiento que acabaría con su
belleza e historia. “En 2000, una misión japonesa lanzó la
hipótesis de que en Machu Picchu habían deslizamientos profundos de
grandes dimensiones que destruirían la ciudadela”,
relató. Carlotto, quien labora en el Instituto Geológico Minero y
Metalúrgico (Ingemmet), refirió que tras algunos estudios se
desestimó tal aseveración, pero que la noticia trascendió tanto que
la Unesco envió al país una misión italiana, checoslovaca y
canadiense, a fin de corroborar los datos hallados. Manifestó que
el año pasado se llegó a la conclusión de que el deslizamiento
advertido no existe; sin embargo, añadió que sí hay otros
deslizamientos pequeños. Explicó que los deslizamientos son
producto del relieve irregular del terreno, así como por la
presencia de mucha agua de lluvia. “Si bien Machu Picchu se ubica
sobre un macizo rocoso, la ciudadela está construida encima de una
capa delgada de suelo, sometida a una gran cantidad de agua de
lluvia, lo que origina deslizamientos. Esto no sucedía en la época
incaica, pues existía un sistema de drenaje adecuado, así como
techos en las construcciones, que canalizaban las aguas hacia estos
drenajes.” En este momento, prosiguió, Ingemmet elabora un mapa
detallado de ese sistema de drenajes, así como de los deslizamientos
en la zona, a fin de diseñar un plan de conservación de la
ciudadela, trabajo que se realiza con el apoyo del INC y la
universidad San Antonio Abad del Cusco.
Hoja verde Aunque el tema no deja de causar polémica cada vez
que se pone sobre el tapete, el ingeniero químico Julio Macedo
Figueroa, de la universidad José Faustino Sánchez Carrión, se
encargó de dar detalles acerca de la trascendencia agroindustrial de
la hoja de la coca. Apoyado en estudios previos de las
universidades de Harvard (1975), Cayetano Heredia (2002) y de Huacho
(2004), sostuvo que tras exhaustivos análisis químicos de la hoja
ancestral se comprobó su gran valor nutritivo y que podría generar
grandes dividendos para los agricultores de ser
industrializada. Dijo que el alcaloide, que tanto problema ha
causado por el tema de la cocaína, puede extraerse de la planta sin
reducir sus valores nutricionales –tal como lo hizo una bebida
energizante que se comercializa en nuestro país–, y explicó que
nuestro cuerpo no está preparado para generar cocaína de forma
natural. “Cuando consumimos la hoja de coca en forma de mate, por
ejemplo, lo que extraemos son otras sustancias que tienen diferentes
procesos de separación, como sus aminoácidos, carbohidratos o iones,
que sí resultan benéficos.” Macedo precisó que múltiples estudios
destacan las concentraciones de ciertas sustancias como calcio,
zinc, magnesio, selenio, aminoácidos esenciales, fibras y vitaminas,
que de ninguna manera son adictivas. “Hay, lamentablemente, un
nivel muy alto de confusión, debido a que se trata la hoja de coca
como si fuera cocaína. Es como si pensáramos que el alcoholismo es
culpa de la uva y por lo tanto resulta necesario erradicar este
fruto.”
Embriones de coneja Por su parte, Edwin Mellisho, de la
Universidad Nacional Agraria La Molina, presentó las ventajes de la
vitrificación como método simple para preservar embriones
criogénicamente, en este caso de coneja, pero con proyección a
aplicar dichos resultados a bovinos, ovinos y camélidos. “Esto es
parte de la biotecnología reproductiva en animales, que sirve para
preservar embriones por largo tiempo.” Los resultados de este
estudio, continuó, proceden de tres tesis que apuntan a lograr la
preservación de embriones de ciertas especies, para luego
transferirlos y ver qué tan viables son. “De los ensayos
realizados se ha comprobado que casi el 100 por ciento resulta
transferible.” La técnica de la vitrificación, explicó, es menos
costosa que la utilizada habitualmente para conservar embriones, ya
que solamente se requieren los materiales; mientras que con la otra
técnica se necesita de una máquina que cuesta más de 10 mil
dólares. Destacó que los alcances logrados pueden ser de gran
utilidad en un futuro cercano en aquellos trabajos que busquen
incrementar la población de algunas especies, especialmente la de
camélidos, que se reproduce una vez al año y no siempre con
éxito.
Nuevo ministerio La creación de un
ministerio de ciencia, tecnología e innovación tecnológica (Miciti)
es una de las propuestas que surgió a propósito del 13º Encuentro
Científico Internacional (ECI) de verano. Modesto Montoya sostuvo
que en este momento los entes de ciencia y tecnología, donde se
investiga a tiempo completo, se encuentran desarticulados, porque
cada uno de ellos pertenece a un sector diferente. “Lo ideal
sería crear un ministerio que coordine, integre, supervise, evalúe
resultados y asigne recursos dedicados a proyectos
interdisciplinarios e interinstitucionales en ciencia y tecnología,
en función de las prioridades nacionales y la competitividad de sus
grupos de investigación.” El establecimiento del Miciti, explicó,
no conllevaría gastos adicionales, puesto que se sostendría con
recursos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Concytec) y
de los institutos de los que también provendrá el personal
administrativo para el ministerio. Sostuvo que de esta manera se
dispondría de 30 millones de dólares de ahorro en gasto burocrático,
suma con la cual se contrataría a investigadores de primer
nivel.
Sumilla de hoy La versión completa, en PDF, se
publica cinco días después.