Carlos A. Franco P
Integrante Comité CientÃfico de
Vocero de
Jurado Calificador PTROPOLI-Unión Europea.
Resumen
En la
década del 70, la lógica
predominante  era que la naturaleza reponÃa el agua a través del fenómeno denominado ciclo del agua, a cusa  del cual los asentamientos humanos habÃan escogido siempre ubicarse  junto a una fuente  de agua suficiente para desarrollarse. Por ello parecÃa inimaginable que los rÃos que rodeaban la ciudad pudieran un dÃa estar completamente  muertos, sometiendo a la gente  al azote de la sed y
terribles  enfermedades. El gran debate
que siguió a los primeros anuncios
dividió  literalmente las aguas. De un lado se situaron  los que  sostenÃan  que el modelo económico estaba quebrando los equilibrios naturales y
poniendo en riesgo la suficiencia de agua. Que el comienzo de la solución tenÃa que ver con otra forma   de organizar la economÃa. Si las
inversiones para incrementar las fuentes son muy grandes significarÃa que se  deben trasladar  recursos  de otros sectores de manera obligatoria porque esta en juego la vida. Si el consumo, técnicas y las costumbres  son destructoras, hay que cambiarlas urgentemente. De otro lado, quedaron los que argumentaban una salida eficaz partiendo del mismo modelo. Ellos plantearon:
se requerÃa  más que nunca que el mercado para que la gente y las empresas puedan acceder al agua. Los precios contendrán
los excesos  en la demanda y los requerimientos de inversión se cubrirÃan   desde el sector privado por tanto hay que  motivarlos a invertir su dinero en ese sector. AsÃ,