El Centro Nuclear y la estrategia de desarrollo
Escribe Modesto Montoya
En un reciente foro sobre planeamiento estratégico, Carlos Cristo, representante del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil, señaló que lo que falta en el Perú es "acción" estratégica. Hacer política no es sólo mencionar prioridades sino, sobre todo, asignar recursos en base a esas prioridades. En tal sentido, el Centro Nuclear Oscar Miro Quesada de la Guerra ("RACSO") de Huarangal ha empezado a ejecutar un plan estratégico, establecido en función de la competitividad del país.
El Centro "RACSO" está brindando servicios para incrementar la productividad inmediata del país, pero también investiga temas para que en el mediano seamos más productivos y mayores exportadores. Sería muy largo referirse a todos los campos en los que avanza el Centro RACSO, por lo que me limitaré a describir algunos ejemplos relacionados con el sector minero, metalúrgico e industrial.
Con técnicas de trazadores atómicos, recientemente se ha evaluado un generador de vapor de la Refinería La Pampilla, para identificar eventuales fugas durante el transporte de agua y de los fondos de la columna principal durante sus respectivos recorridos en el interior del sistema. La corrección de las fallas que puedan detectarse optimiza el proceso de producción aumentando la competitividad de la empresa. También se ha estudiado la dinámica hidrológica en torno a centros de producción minera, para tomar las medidas tendientes a eliminar fugas de contaminantes tóxicos. Asimismo, se ha estudiado fenómenos de dispersión de contaminantes industriales y pesqueros vertidos a través de emisarios submarinos. Para estos trabajos se cuenta con un sistema de adquisición de datos, sondas de detección y analizadores de radiación, así como programa de cómputo de última generación para el procesamiento de la información y el mapeo digital.
En las centrales hidroeléctricas, con las técnicas de los trazadores se ha obtenido información sobre la dinámica hidrológica, necesaria para optimizar el proceso de producción. Además, las técnicas atómicas de trazadores y medidores nos dan acceso a procesos de alta velocidad, a materiales con temperaturas extremas o propiedades químicas peligrosas y materiales que se dañan por contacto.
El control de procesos productivos en línea también es mejorado con técnicas atómicas. Por ejemplo, la uniformidad de láminas metálicas es controlado con detección de radiación que atraviesa el material y las señales sirven para que los sistemas corrijan cualquier falla de la producción en línea. Las técnicas atómicas sirven también para estudiar el desgaste de materiales y hacer ensayos no destructivos de piezas claves en la producción. Por ejemplo, el Centro "RACSO" ha participado en el control de calidad del gasoducto de Camisea.
Los servicios inmediatos que requiere el sector productivo no aminoran los esfuerzos en las investigaciones de mediano plazo para la industria. Los laboratorios del Centro "RACSO" han iniciado la búsqueda de bacterias útiles para la lixiviación bacteriana en minería -la que aumentará la rentabilidad de extracción minera- y la bioremediación -buscando bacterias ávidas de tóxicos de las aguas y el medio ambiente- de modo que las operaciones extractivas contribuyan mejor con la exportación y con la preservación del medio ambiente. Vale la pena recordar que la lixiviación química hizo que cerros abandonados de Cajamarca se conviertan en ricas fuentes de oro con gran impacto en la exportación.
Finalmente, el Centro RACSO ha empezado investigaciones sobre nuevos materiales. Entre estos podemos mencionar los nanomateriales, que son polvos de metales que serán elaborados en laboratorios y que tendrán un precio por kilo mucho mayor de lo que exportamos actualmente en forma de lingotes.
El Perú está exportando más. La mayor parte se trata del sector minero, y el incremento de las exportaciones se debe a que se está aplicando tecnologías modernas en los procesos de extracción, las que van desde las de automatización avanzada hasta las técnicas de lixiviación. Por ahora, estas tecnologías fueron creadas en el extranjero y se paga altos precios para usarlas. Ahora se trata de empezar a generar tecnología propia para usarla y exportarla.
Debemos decir que los científicos e ingenieros del Centro "RACSO" han decidido quedarse en el Perú y están motivados para hacer de sus laboratorios fuentes de riqueza, fuentes de conocimiento, y con una firme convicción que organizándonos mejor si podremos, y se han puesto en acción estratégica.