Oportuna aprobación de proyecto de ley
Promoción de la ciencia, la tecnología y la innovación

Escribe Modesto Montoya

Uno de los aspectos más importantes del Tratado de Libre Comercio (TLC) que está estableciendo Estados Unidos con diversos países es el que tiene que ver con la propiedad intelectual: no es sorprendente, cuando es reconocido el valor del conocimiento como generador de riqueza. En tal sentido, es cabe resaltar la aprobación por el congreso del proyecto de la ley que propone la Ley Marco de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica, tendiente a promover esas actividades fundamentales para el desarrollo de los países.

En el mencionado proyecto de ley se propone la creación del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología (SINACYT) con el conjunto de instituciones y personas naturales del país, dedicadas a la investigación, desarrollo e innovación tecnológica (CTeI) en ciencia y tecnología y a su promoción. El funcionamiento del sistema supone la articulación y optimización de los esfuerzos en estas actividades que tienden a generar conocimiento y mejorar la competitividad del país en su conjunto, lo que será evaluado con indicadores elaborados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC).
Según el proyecto de ley mencionado, el CONCYTEC, como organismo rector del Sistema tendrá la responsabilidad de dirigir, fomentar, coordinar, supervisar y evaluar las acciones del Estado en el ámbito de la ciencia, tecnología e innovación tecnológica. El presidente del CONCYTEC dirige el SINACYT y es el responsable de la política nacional de CTeI.
Por otro lado, se propone la creación del Fondo Nacional de Desarrollo Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica (FONDECYT) encargado de captar, gestionar, administrar y canalizar recursos, de fuente nacional y extranjera, destinados a las actividades del SINACYT en el país, dentro del marco de las prioridades, criterios y lineamientos de política establecidos en un Plan Nacional de CTeI. En el directorio del FONDECYT estarán representados el CONCYTEC, el COFIDE, la Asociación de Bancos del Peru, las universidades integrantes del SINACYT, los Institutos de Investigación integrantes del SINACYT, el sector empresarial por las empresas privadas integrantes del SINACYT, los Gobiernos Regionales, con lo que logrará la articulación de los esfuerzos institucionales en CTeI.

En esa misma dirección, se propone también la creación del Consejo Consultivo Nacional de Investigación y Desarrollo para la Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (CONID), como un órgano de consulta del SINACYT, conformado por las máximas autoridades de las instituciones estatales dedicadas a la investigación, innovación tecnológica y promoción de la CTeI, para promover la acción concertada y la complementariedad entre los programas y proyectos de las instituciones integrantes del SINACYT.

Se establece una serie de incentivos para la promoción y el desarrollo de la CTeI, entre los cuales están los contratos de incentivos entre el FONDECYT con empresas, instituciones, organizaciones o investigadores que ejecuten actividades o proyectos de CTeI o de su transferencia y difusión.


Para el funcionamiento eficiente del sistema se promueve el establecimiento y desarrollo de la red nacional de información científica e interconexión telemática, mediante la cual se obtendrá la información necesaria para el planeamiento, la investigación y la promoción de CTeI. Mediante esta red se promoverá la difusión sistemática de los conocimientos provenientes del país o del extranjero, integrando el sistema al mundo científico y tecnológico mundial.

Este proyecto de ley apunta a promover la creación de parques tecnológicos, con la participación de gobiernos regionales, empresas y universidades, dando un mayor impulso a la descentralización.

Finalmente, se prevé la elaboración del tan ansiado Plan Nacional que establezca directivas y políticas vinculantes para el sector público y orientadoras para el sector privado. Este plan llevado a cabo por el sistema y evaluado con indicadores específicos permitirá conocer el avance de nuestro país.

En la primera media década del siglo XXI se está observando una velocidad vertiginosa en la creación de conocimiento científico y tecnológico, y una decidida defensa de los derechos de sus creadores. Cada día surge un nuevo producto o servicio tecnológico que significa riqueza para los países que los crean y una brecha mayor con los países que no se deciden a liberar su potencial creativo. De modo que todo dispositivo legal que promueva la utilización óptima del potencial que tenemos en este campo es bienvenido.

Lima, 24 de junio 2004

Informes y sugerencias: Miguel A. Risco