A propósito de Perú Xport 2003
Exportación tecnológica

Escribe Modesto Montoya

En la feria "Peru Xport 2003" se ha reafirmado la necesidad de elevar el valor agregado a nuestros productos de exportación, sobre todo que cada vez es más evidente el carácter globalizado del mercado mundial. Aunque es poco conocido por la mayoría de los peruanos, el país está haciendo esfuerzos por exportar productos tecnológicos de alto contenido de conocimientos. Los productos pueden calificarse como tecnológicamente avanzados, y que en verdad son pocos, tienen el reto de seguir creciendo en la cartera de exportaciones. Entre éstos podemos mencionar los radioisótopos y los radiofármacos producidos en el Centro Nuclear de Huarangal, con la participación de ingenieros y científicos preparados en diversos laboratorios del mundo.
Los radioisótopos son producidos irradiando sustancias apropiadas en el reactor de investigaciones de 10 megavatios de potencia. Estas sustancias son luego procesadas en celdas especiales, provistas de blindajes de plomo y ventanas de vidrio plomado, componentes automatizados y brazos mecánicos, con los cuales se realiza procesos radioquímicos conducentes a las sustancias radiactivas específicas.
Los radiofármacos son producidos con la incorporación de radioisótopos en compuestos químicos. Esto se realiza en laboratorios limpios y aislados, con instrumentos y equipos de última generación. Los radiofármacos producidos en la planta, antes de su comercialización, son sometidos a estrictas pruebas de calidad física, química y biológica, en cumplimiento de las normas farmacopeas internacionales.
Los radioisótopos son comercializados cumpliendo con las normas internacionales de material radioactivo. En el embalaje del material radiactivo se considera las normas internacionales, a fin de garantizar la seguridad en su transporte.
Entre los productos exportados tenemos yodo 131, samario 153, iridio 192 y estroncio 99, los que tienen aplicaciones médicas e industriales. El samario 153, producido en el Perú por primera vez en América Latina, sirve como paliativo del dolor producido por el cáncer óseo. Con una aplicación se mejora notablemente la calidad de vida del paciente: con una aplicación se calma el dolor por meses, mientras que el uso de la morfina, por ejemplo, requiere una aplicación cada 2 horas.
Desde 1996 se ha hecho más de 500 envíos de material radiactivo al extranjero. Los radioisótopos han sido exportados a Nueva Zelandia, San Domingo, Trinidad Tobago, Cuba, Venezuela, Colombia, Uruguay, Argentina, Ecuador, Guatemala y Bolivia; y los radiofármacos han salido enviados a Cuba, Chile, Bolivia y Ecuador. Recientemente se ha recibido requerimientos de Costa Rica.
La competencia en este mercado es dura, el gran productor mundial es la empresa canadiense Nordion que es considerado como el "lider global en tecnología de radioisótopos para prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades". Además, los radioisótopos tienen una vida media tal, que su actividad disminuye significativamente cada hora. En ese sentido, el transporte aéreo constituye nuestra peor desventaja. Lima no tiene vuelos directos a muchas ciudades de América Latina, lo que disminuye la competitividad de nuestros productos. Por otro lado, las exigencias internacionales se hacen cada vez más duras, lo que nos obliga a invertir en investigación e innovación.
Pero lo más difícil de remontar es nuestro mercado interno. El uso de radioisótopos para el diagnóstico requiere de equipos especiales, con los que cuentan sólo los grandes hospitales. Algunos de estos, debido a las restricciones de presupuesto, no tienen para reparar los equipos adquiridos, disminuyendo notablemente la demanda nacional.
La competencia para la producción de radioisótopos y radiofármacos en el Perú es de la talla de gigantescas empresas del hemisferio norte, las que cuentan con mucho a su favor, sobre todo el de transporte, dado que son países comercialmente céntricos, y el de contar con recursos para modernizar continuamente sus plantas de producción.
Dado que el mercado es cambiante, el Centro Nuclear de Huarangal no se limita a la venta rutinaria: hoy se investiga antígenos monoclonales, para generar nuevos productos útiles en el diagnóstico temprano del cáncer. La competencia exige a los laboratorios permanente investigación. No hay otra forma si no queremos salir de la carrera tecnológica en este siglo.

Lima, 1ero de octubre 2003

Informes y sugerencias: Miguel A. Risco