De cómo usar la fuerza de los grandes...
Formación y recuperación de talentos
Escribe Modesto Montoya
La ciencia y la tecnología están en los cerebros con los que cuenta cada país. Por ello, dado que la competitividad se sostiene en el conocimiento, para atraer cerebros, los países han establecido diversas estrategias, algunas de las cuales han tenido un remarcable éxito. En esta materia ¿qué estrategia tiene el Perú?
Indudablemente, Estados Unidos es un punto de atracción irresistible para mucha gente que, independientemente de su formación y ocupación, busca mejores horizontes. La razón no es un secreto: el gran poder adquisitivo norteamericano. Para los científicos y tecnólogos, se añade el gran atractivo de los importantes recursos con los que Estados Unidos cuenta para realizar investigaciones competitivas. Desde la facilidad con la que se obtiene la información y equipamiento científicos, hasta las subvenciones para investigar que ofrecen las numerosas fundaciones y, sobre todo, ese ambiente científico que incentiva la creatividad.
Algunos jóvenes investigadores peruanos que se han formado en el extranjero, y con apego a nuestro país, aceptarían regresar con remuneraciones decorosas y un ambiente de trabajo amigable para la investigación. Las limitaciones económicas del país sólo están permitiendo crear esas condiciones en campos prioritarios. En realidad, aún cuando tuviéramos una mejor situación, siempre sería necesario priorizar; esto se hace, incluso, en los países altamente industrializados. Las condiciones favorables para la investigación que se están creando no son pensadas exclusivamente en los científicos peruanos residentes en el extranjero: las plazas están abiertas a todos, independientemente de la nacionalidad y del país de residencia.
En cuanto a la formación de científicos, cabe hacer notar que la planificación del sistema educativo de los países industrializados involucra la formación que se ofrece en el mundo. Los países más poderosos se saben capaces de atraer, ofreciendo becas de postgrado, a los intelectuales formados en las naciones con menores recursos. El más importante tamiz existente para las becas está constituido por el idioma, lo que incentiva, en nuestro país, por ejemplo, la creación de centros especializados de preparación para los exámenes correspondientes.
Sin embargo, la situación arriba descrita, es también una oportunidad para los países no industrializados. Los programas de formación de científicos y tecnólogos de países con pocos recursos deben integrar las ofertas de becas ofrecidas por los países industrializados. Lo importante es informar adecuadamente a los candidatos sobre los campos que tendrían mejores posibilidades de desarrollo en caso que deseen regresar.
Una vez fuera del país, los jóvenes investigadores intensifican su formación, pero también sufren los efectos de la lejanía, creándoles una visión no muy objetiva de su país de origen. Algunos se desconectan totalmente, mientras que otros se mantienen siempre pensando en el retorno. Para ellos se ha trazado una estrategia, parte de la cual comprende el Encuentro Científico Internacional (ECI), cuyo objetivo fundamental es establecer lazos de colaboración entre los investigadores peruanos y amigos del Perú residentes en el Perú y en el extranjero, en torno a proyectos de investigación y desarrollo llevados a cabo por instituciones peruanas (asociaciones, institutos, universidades, empresas, entre otras). También se está tejiendo una red de cooperación entre instituciones mundiales y peruanas en torno a proyectos escogidos.
Los científicos peruanos que residen en el extranjero, y que participan en el ECI, ya están trabajando por el Perú, a través de un programa de cursos de alta especialización, canalización de información y de equipos de laboratorio en beneficio del país. En enero, por ejemplo, se ofrecerán cursos de biología molecular, ciencia de materiales y medicina nuclear, dictados por profesionales de las mejores universidades del mundo.
Otro ejemplo concreto de lo que hemos descrito en esta nota es el proyecto de cooperación entre el Instituto Peruano de Energía Nuclear, el Organismo Andino de Salud (Convenio Hipólito Unanue) y el Organismo Internacional de Energía Atómica, para enfrentar el resurgimiento de la malaria. En este proyecto trabajan científicos de varios de países, y entre los peruanos están profesionales doctorados en las mejores universidades del mundo y que decidieron regresar al Perú.
En suma, las nuevas tecnologías de información nos están permitiendo a peruanos y amigos del Perú, independientemente de nuestro lugar de residencia, en mundo globalizado, a trabajar juntos por el país.